domingo, 21 de enero de 2018

* LA CURVA DE CAPITANÍA


Por favor no veáis en este artículo publicado en la tribuna que semanalmente me cede Información San Fernando en la sección que dirige y coordina mi buen hermano Pepe Moreno Fraile como una crítica sino como una disidencia sentimental...

Jesús Rodríguez Arias







LA CURVA DE CAPITANÍA



Llamadme romántico porque lo soy, llamadme nostálgico porque lo voy siendo y más desde que voy cumpliendo años, desde que la vida ya se conforma de tantos recuerdos. Sí, llamadme romántico porque lo soy, llamadme nostálgico por lo voy siendo…

Tarde-noche del Lunes Santo de 1978 apoyado en una esquina donde se veía y divisaba la siempre conocida “Curva de Capitanía” me encontraba junto a Tata que me acompañaba a ver esa Hermandad tan seria, como decía ella, y con esas elegantes capas rojas. Meses atrás había fallecido mi padre Juan José dejando a cuatro hijos demasiados pequeños y mi madre María del Carmen no tenía ni ganas de mirarse la cara.

Fue en la “Curva de Capitanía” cuando vi con otros ojos el misterio pasional de la cofradía de los Afligidos. El Hijo mirando a la Madre, el Hijo apoyándose en María, Madre e Hijo juntos ante un camino de dolor, de sufrimiento, no exento de Esperanza.

Flechazo en toda regla pues desde mis ojos de niño se captaba una imagen que vivíamos en casa después de que mi padre nos dejara con toda la vida por delante. Ahora éramos los hijos los que nos apoyábamos en nuestra madre y viceversa. Desde entonces supe que mi corazón sería la de un eterno Estudiante que camina Afligido por la calle de la Amargura pero siempre sin perder la Esperanza que nos levanta cada día.

Fue en la “Curva de Capitanía” donde comenzara a vivir con otro nivel de intensidad lo que al fin y a la postre sería el carisma, el apostolado, en el que crecí, maduré y me hice el hombre que soy hoy en día.

Son ya 33 años en la nómina de Afligidos, mi madre nunca permitió que me inscribiera siendo demasiado niño porque ser cofrade es cosa muy seria, son más de tres décadas en las que ha habido ciertamente de todo pues he llegado a pertenecer a su junta de gobierno, he sido un hermano colaborador, he dejado de vestir la túnica por la enfermedad que padezco, de ir detrás en penitencia e incluso no acompañar a nuestros Titulares algún que otro año pues las secuelas de mi intervención quirúrgicas a veces me imposibilitan para mucho. Pero siempre cuando he cerrado los ojos volvían para abrirse como los de aquél niño que en la tarde-noche del Lunes Santo de 1978 quedara prendado y prendido por siempre de Afligidos que paró su paso justo delante suya en nuestra “Curva de Capitanía”.

Este año no será así, este año el impresionante misterio pasional en el que el Hijo se apoya en la Madre no cogerá por tan isleño lugar por el que ha pasado años y años ya que al parecer se cambia el itinerario para coger directamente por Rosario y cruzar la Plaza de la Iglesia que, y es una opinión muy personal, son lugares muy desangelados y ciertamente feos pero donde pero “doctores” tiene la…

Por razones sentimentales, como isleño, como cofrade, me causa verdadero pesar el que la histórica y cristeña cofradía elimine de su itinerario tanto la “Curva de Capitanía” como Murillo y La Herrán que son calles de gran belleza estética donde las cofradías se lucen por la estrechez de sus calles y la blancura inmaculada de las fachadas. Habrán razones, respetables por supuesto, para este cambio de horario e itinerario aunque ya para otra vez sería de considerar pasar según nos corresponde por orden de antigüedad. Es simplemente una idea.

Siempre he defendido que las decisiones de junta son soberanas y que algunas veces aciertan y otras todo lo contrario. Respeto, aunque no lo puedo compartir, este cambio y el tiempo como la experiencia dirán si ha sido una decisión acertada o a corregir. Tan solo lo sabremos cuando el próximo Lunes Santo haya expirado.

No soy mucho de escribir de itinerarios, horarios u otros cambios que se realicen en nuestras hermandades y cofradías pero este ha sido distinto pues se tocado esa curva que roda a Capitanía que fue el lugar, el sitio, el rincón, que Dios puso para que me enamorara por siempre del misterio pasional de la que sería la hermandad de mi vida.

Y es que a esta altura de mi vida, llamadme romántico porque lo soy, llamadme nostálgico porque lo voy siendo...


Jesús Rodríguez Arias

ALBERTO CORTEZ "A PARTIR DE MAÑANA"

BAJO TU MANTO, MADRE


"PREOCUPARSE POR LA FELICIDAD DE LOS OTROS ES EL CAMINO PARA SER FELICES DE VERDAD"



El prelado del Opus Dei ha viajado a Pamplona, donde ha participado en el homenaje a su predecesor como Gran Canciller de la Universidad de Navarra, Mons. Javier Echevarría. También ha mantenido un encuentro con 3.000 personas, además de otros pequeños actos y visitas.
DEL PRELADO

Sábado, 20 de enero
El prelado del Opus Dei ha participado en una tertulia en el polideportivo de la Universidad de Navarra, a la que han asistido más de 3.000 personas. Mons. Ocáriz ha comenzado recordando el 50 Aniversario de la homilía Amar al mundo apasionadamente, pronunciada por san Josemaría en el campus de la universidad. En su opinión, el fundador del Opus Dei sintetizó el contenido de esa homilía al decir que “hay un algo santo, divino, escondido en las situaciones más comunes”. Según, Mons. Ocáriz “ese algo divino es el amor de Dios por nosotros”.
En los cincuenta minutos que ha durado el encuentro, nueve personas han planteado preguntas para pedir consejo y ánimo en su vida cristiana. Una enfermera de la Clínica Universidad de Navarra que atendió a don Javier Echevarría le ha preguntado cómo transmitir la paz que tenía don Javier. Don Fernando ha señalado que don Javier encontraba esa paz en la oración, ya que “era un hombre que rezaba mucho, continuamente”.
En otro momento, ante la pregunta de un padre de familia sobre cómo conciliar una vida profesional intensa con la atención de su esposa e hijos, el prelado del Opus Dei ha subrayado que “la solución es el orden, que requiere una jerarquía de valores y obligaciones”, sin olvidar que para todos “lo más importante es el tiempo que dedicamos a Dios”.
En respuesta a un profesor de Filosofía que ha planteado cómo mostrar el atractivo de la fe a personas no creyentes, don Fernando ha hablado de la importancia de la amistad: “Cuando hay amistad, aunque haya concepciones profundamente distintas de la vida, lo que a uno le interesa le interesa al otro. Aunque no lo comparta, le interesa. Y ese interés ya es una semilla que se pone en el corazón y en la cabeza de las personas”.
Un estudiante del Colegio Mayor Belagua ha preguntado por el próximo Sínodo de los Obispos, que tiene como tema central “Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional”. Don Fernando ha explicado que, con esa iniciativa, la Iglesia trata de animar a que cada joven se pregunte acerca de la voluntad de Dios para él: su vocación. Preguntado por el individualismo imperante en ciertos ambientes profesionales, Mons. Ocáriz ha insistido en la importancia de pensar primero en los demás, ya que “no hay un sistema más seguro para no ser felices que preocuparse solo de la propia felicidad. En cambio, preocuparse por la felicidad de los demás es el camino para ser felices de verdad.”
Tras el encuentro en el polideportivo, el prelado se ha desplazado a la ermita del campus universitario para rezar ante la imagen de la Virgen del Amor Hermoso, una escultura bendecida por el papa Pablo VI en 1965. A continuación, ha visitado a algunos enfermos en la Clínica Universidad de Navarra, y ha mantenido un breve encuentro con colegiales del Colegio Mayor Belagua. Estos le han entregado una beca de honor con la inscripción “23-VIII-1963”, fecha en que don Fernando conoció personalmente a san Josemaría, en un curso de verano celebrado en el colegio mayor.

Viernes, 19 de enero
«Don Javier Echevarría quiso que la Universidad de Navarra estuviera abierta al mundo entero, con la ilusión de servir»

En el acto, celebrado el 19 de enero por la mañana, han intervenido –junto a Mons. Ocáriz– el rector de la universidad, Alfonso Sánchez-Tabernero, el anterior director general del IESE, Jordi Canals y la vicedecana de la Facultad de Medicina, la Dra. Arantza Campo.
En su intervención, la doctora Campo, quien atendió a Mons. Javier Echevarría, ha señalado cómo este “agradecía de corazón todos los cuidados recibidos” y siempre se mostraba “cercano y cordial y, muy frecuentemente, con algún detalle de humor”. El profesor Canals se ha referido al “legado de buen gobierno” dejado por Mons. Echevarría a quienes trabajan en la Universidad de Navarra, y que ha resumido en tres puntos: sentido de misión, empuje en los proyectos, siempre condensado en acciones concretas, y una combinación de visión universal e interés por cada persona. Por su parte, el rector de la Universidad de Navarra ha destacado tres aspectos de la personalidad del anterior Gran Canciller: cercanía, magnanimidad y gratitud.
En último lugar Mons. Ocáriz se ha fijado en un rasgo que su predecesor, en sintonía con san Josemaría, deseaba para la Universidad de Navarra: “La apertura al mundo entero, con la ilusión de servir, de compartir lo mejor que se tiene”.
Tras el acto académico, el prelado ha saludado a los representantes de los alumnos de la universidad, a quienes ha animado en su trabajo actual, el estudio, fomentando el compañerismo y sin aislarse “de forma individualista”.
Por la tarde Mons. Ocáriz se ha reunido con un centenar de profesores y empleados de la universidad que ocupan cargos directivos. A preguntas de los asistentes, se ha referido a asuntos como la prioridad de la persona en las decisiones de gobierno, el fomento de la interdisciplinariedad en la tarea universitaria y la conveniencia de mostrar la identidad cristiana de la universidad fundada por san Josemaría en 1952.
A continuación ha visitado el colegio Izaga, cuya sede actual fue inaugurada hace dos años. Ha visitado las instalaciones del colegio y ha compartido unos minutos con personal y familias del centro educativo. En respuesta a una cuestión planteada por una profesora, ha señalado que la actividad del colegio debe aspirar no solo a que las profesoras, las alumnas y sus familias crezcan en virtudes o intelectualmente sino, especialmente, en amor a Jesucristo, que “es lo que nos hace mejores personas, más capaces de hacer el bien”.
De vuelta al campus universitario, ha participado en una reunión académica en el Edificio de las Facultades Eclesiásticas, en el que ha felicitado a los profesores de Teología por el 50 Aniversario de su facultad. Parafraseando a san Josemaría, Mons. Ocáriz ha recordado que “la teología se estudia bien cuando la materia de estudio se hace materia de oración”. Además, ha animado al claustro a hacer su trabajo “con entusiasmo por la verdad de Dios y el misterio de Cristo y de la Iglesia”.
Después de este acto, el Prelado ha mantenido un encuentro con seminaristas en el Colegio Eclesiástico Internacional Bidasoa, en el que se forman actualmente casi un centenar de estudiantes de 24 países.
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